A sus 44 años, el constructor civil Marcos Alvarado se ha consolidado como una de las grandes figuras de la categoría Hyundai Accent, ubicándose actualmente en los primeros puestos del campeonato gracias a una notable evolución que lo llevó a consagrarse subcampeón el año pasado y a sumar importantes triunfos y podios.
Los inicios y el sello propio en el taller
Su vínculo con el automovilismo viene desde la infancia, aunque nunca imaginó que terminaría compitiendo hasta que un amigo le propuso armar un auto a medias para sumarse al auge de la categoría. Lejos de conformarse con mirar, propuso que cada uno tuviera su propia máquina: así arrancó el proyecto en 2023. Tras correr un par de fechas en Cabo Negro, la gran mayoría de su trayectoria se ha desarrollado en los autódromos de Río Gallegos.
Con alrededor de una docena de carreras en el cuerpo, Alvarado destaca por su participación directa en la preparación del vehículo. Si bien en los inicios el motor estuvo a cargo de William Monasi, Marcos se encarga de todo el trabajo de chasis, la construcción de jaulas, la reparación de chapas, la aplicación de vinilos (wrap) y el aprendizaje constante en la puesta a punto, siempre asesorado por especialistas.
Radiografía de los autódromos
Río Gallegos (José Muñiz): Destaca por sus amplios curvones donde se exprime al máximo la velocidad del auto. Requiere un pilotaje sumamente mentalizado y automatizado —bajada de cambios y frenaje preciso— para evitar despistes.
El Calafate: Impresiona por su larguísima recta y su pronunciado curvón, que desembocan en una frenada sumamente exigente a gran velocidad.
Cabo Negro: Aunque compite habitualmente en Argentina, valora profundamente el circuito regional por su belleza escénica, destacando que su geografía permite contemplar la totalidad de la pista desde el sector del cerro, algo único en la zona.
Hitos y carreras inolvidables
Entre sus experiencias más memorables destaca una competencia donde, tras un problema con un cable de bujía en clasificación y una penalización por ingresar a boxes que lo relegó al 14° puesto, protagonizó una remontada monumental hasta subirse al tercer lugar del podio tras superar a numerosos rivales.
Más recientemente, firmó uno de sus mayores orgullos al ganar una fecha disputada «palo a palo» frente a rivales que venían dominando la categoría, demostrando que el nivel está para pelearle de igual a igual a cualquiera.
Desafíos técnicos y proyectos a futuro
Actualmente, el trabajo en el taller se concentra en seguir optimizando el chasis y la alineación para evitar que el auto se trabe en las curvas, un desafío técnico condicionado también por el uso de neumáticos de calle.
Con la mira a largo plazo, Alvarado no descarta incursionar en alguna categoría en Argentina, probar suerte en el rally a pesar de los costos y el riesgo de daños o incluso cumplir el sueño de acelerar alguna vez en el mítico circuito alemán de Nürburgring. Por lo pronto, el objetivo inmediato sigue siendo claro: mantener el auto en óptimas condiciones y dar pelea siempre en la parte alta de la grilla.
Alvarado agradece el incondicional apoyo de la familia y sus amigos.

