HISTORIA TUERCA:El rugir del Turismo Carretera en la Laguna de la Sal: Miche Vukasovic y Felix España ganaron con un TC argentino.

A mediados de la década de 1970 en plena época de Semana Santa y en el marco de una fecha válida por el campeonato regional de Turismo Carretera, el circuito René Schneider en el sector de la Laguna de la Sal fue escenario de jornadas inolvidables para el deporte motor.

Entre los protagonistas de aquella época dorada brillaba en primera línea el Dodge del recordado piloto Miche Vukasovic, navegado por Félix España. Se trataba de un auténtico auto de Turismo Carretera traído directamente desde Buenos Aires, un casco prácticamente nuevo y de una estética imponente que cautivó de inmediato a los fanáticos.

El bólido contaba con un motor de seis cilindros y destacaba por una particularidad reglamentaria permitida por entonces en el automovilismo argentino: su carburador se ubicaba cerca de 50 centímetros más arriba del capó. Más allá de su llamativa apariencia, Vukasovic recordaba que el vehículo sobresalía por sus excepcionales cualidades dinámicas, destacando especialmente por su gran poder de frenaje y su notable capacidad para doblar. Como toque de distinción y profesionalismo, el equipo contaba con dos mecánicos que trabajaban con delantales blancos intachables para afinar y carburar la máquina.

Al lado del Dodge se alineaba otra leyenda de las pistas: el Ford de Héctor Pacheco, impulsado por un imponente motor Boss 302 con carburación libre. Aquel auto era descrito como un verdadero «monstrrito», una bestia mecánica capaz de erogar alrededor de 400 HP, regalando velocidad pura y un sonido inconfundible que hacía vibrar a todo el público asistente.

Aquellos duelos memorables en la Laguna de la Sal continúan grabados en la memoria colectiva, representando una época en la que la pasión por el automovilismo congregaba a toda la comunidad en torno al rugir de los motores.

POR: Tincho Gómez.