Tras otorgar una prórroga adicional que extendió el proceso hasta este lunes, se cerraron oficialmente las inscripciones para el tradicional Rally Karukinka, competencia tuerca que se disputará los días 10 y 11 de octubre en las exigentes rutas de Tierra del Fuego. El balance final dejó un total de 18 máquinas inscritas, evidenciando una marcada disparidad entre el entusiasmo de las series menores y la profunda escasez de parque automotriz en las categorías superiores.
Radiografía de las inscripciones por categoría
- Categoría B (Carburada): Fue la gran noticia positiva del cierre. Logró repuntar y consolidarse con 8 inscritos (sumando uno más respecto al balance previo de 13), revitalizando una serie que históricamente buscaba recuperar un parque llamativo.
- Categorías menores y de un solo representante:
- Una de las categorías menores pasó de 5 a 6 máquinas tras sumar un nuevo inscrito en esta última jornada.
- La categoría C se mantiene con un piloto.
- La categoría F registra un inscrito solitario.
- La categoría G ratifica su tendencia de los últimos años con un solo participante, muy lejos de la alta convocatoria que suele arrastrar en el Gran Premio de la Hermandad.
- Categoría D y E: Panorama sumamente crítico. La categoría D apenas cuenta con un piloto (muy lejos de las 4 o 5 máquinas que se esperaban), mientras que la categoría E no registra ningún auto inscrito, generando máxima alerta en la organización.
Una tendencia preocupante en Tierra del Fuego
Las cifras finales del Karukinka vuelven a encender las alarmas sobre el momento que atraviesa el deporte motor en la isla. Esta baja inscripción no es un hecho aislado:
- En abril, la tradicional fecha de apertura del campeonato de rally en Semana Santa debió suspenderse por falta de autos.
- Posteriormente, costó considerablemente estructurar un parque atractivo para el Rally Aniversario de Porvenir.
- Ahora, el Rally Karukinka un evento que históricamente solía congregar sin problemas entre 25 y 30 máquinas en su época dorada llegó a contar con 46 autos, confirma una contracción preocupante que desafía a la asociación y los clubes a replantear estrategias de cara al futuro de la actividad tuerca en la llamada «Cuna del Automovilismo».
