A 52 años de la histórica victoria de Goyco Maslov y Lorenzo Alacevic en el Gran Premio de la Hermandad.

La historia del automovilismo patagónico está escrita con páginas de gloria, esfuerzo y profunda amistad binacional. Entre los hitos fundacionales que forjaron la leyenda del Gran Premio de la Hermandad el evento motor más importante de la Patagonia y del Cono Sur de América destaca de manera especial la gesta protagonizada en el año 1974 por la dupla magallánica compuesta por Goyco Maslov y Lorenzo Alacevic.

En aquellos albores de la mítica competencia que une los caminos de Chile y Argentina, Maslov y Alacevic se alzaron como los grandes ganadores en la categoría mayor a bordo de un imponente Mercedes-Benz. Conquistar la prueba reina en los difíciles y agrestes trazados de la época consolidó a la tripulación en el olimpo del deporte tuerca regional, marcando a fuego el inicio y la mística de una carrera que hoy, más de medio siglo después, sigue más viva que nunca.

50 años de historia viva y la reciente 51ª versión

El recuerdo de aquella hazaña cobra especial relevancia al mirar el presente del automovilismo fueguino. Mientras los pioneros de 1974 abrían ruta a pura muñeca y coraje, la carrera no ha detenido su marcha. Recientemente, el Gran Premio de la Hermandad coronó con éxito su 51ª versión este 2026, reafirmando su estatus como la máxima fiesta deportiva del sur del continente.

Rememorar triunfos históricos como el de Maslov y Alacevic en el Mercedes-Benz permite conectar el pasado con el presente de las nuevas generaciones de pilotos y navegantes que, año tras año, desafúan las estepas, el clima y los caminos binacionales en busca de la gloria deportiva. La historia continúa escribiéndose a todo motor a ambos lados de la frontera.