A sus 53 años, el transportista , y ex boxeador Ricardo Lorca, combina su rol de piloto con el de presidente de la categoría Hyundai Accent, liderando un proyecto marcado por la camaradería, el esfuerzo familiar y el desafío constante de competir cruzando la cordillera.
Con una trayectoria que comenzó a consolidarse a finales de los años 90, Lorca recuerda sus primeros pasos en los circuitos de tierra y asfalto: “En el 98 ya estaba corriendo; corrí las tres copas de categoría en los carrozados Super Cross y en la categoría Cross, y en los tres tuve siempre buenos resultados”, relata sobre sus inicios en el automovilismo zonal. Su paso posterior al rally lo vio debutar a bordo de un Chevrolet preparado en el recordado rally “Bandera a Cuadros”, logrando un destacado segundo lugar en su categoría, disputando el podio frente a rivales de peso como el «Mellizo» Díaz.
Ante la falta de un autódromo oficial en Punta Arenas, Lorca y su equipo han enfocado su participación en el vecino país, compitiendo en escenarios del sur argentino como El Calafate y Río Gallegos. “Ya llevo en la categoría tres campeonatos o más si no me equivoco. En Calafate y Gallegos hemos andado bien”, comenta sobre esta etapa binacional, destacando que las puertas siempre han estado abiertas gracias al buen recibimiento de los organizadores argentinos.
Actualmente, el equipo atraviesa por un proceso de renovación técnica. Gracias a las observaciones de Seba Gómez, quien se sumó para aportar su visión experta, se han detectado detalles clave para mejorar el rendimiento tanto del bólido de Ricardo como el de su hijo. En la parte técnica y de motores, Lorca destaca la ardua labor de su preparador, Peter Morrison, y extiende un reconocimiento especial a Luis Marquez, jefe de equipo y encargado de la coordinación mecánica general.
Un sueño cumplido: correr junto a su hijo
Más allá de los cronómetros y la alta exigencia presupuestaria que demanda competir al otro lado de la frontera un costo que califica como «enorme», para Lorca el verdadero motor de esta aventura es el aspecto humano.
“Para mí todas las carreras son distintas, pero alegres y para disfrutar. De verdad, disfrutar la carrera ya que estoy corriendo con mi hijo. Es una linda experiencia y un sueño cumplido prácticamente”, confiesa emocionado.
Esta misma pasión y mentalidad de superación mesurada es la que busca traspasarle a las nuevas generaciones. Su hijo se alista ahora para enfrentar el reto de las tradicionales «Tres Horas», sumando valiosa experiencia en una competencia que el propio Ricardo ya supo desafiar en el pasado con buenos resultados.
Gestión y futuro dirigencial
Como presidente de la categoría, Lorca valora profundamente el respaldo de su directiva, destacando especialmente el rol de Gómez, a quien define como “un pilar fundamental” en la gestión diaria. A pesar de los obstáculos logísticos y económicos propios de la actividad en la región, el timonel del deporte motor reafirma el compromiso de seguir adelante, buscando abrir espacios para que más jóvenes pilotos locales crucen la frontera a sumar experiencia y mantener vivo el espíritu tuerca en la Patagonia.

