Nostalgia tuerca en la Patagonia: El recuerdo de los años dorados del asfalto y las históricas postales del automovilismo regional.

La memoria del deporte motor regional rescata hoy una de las postales más emblemáticas de la época dorada del automovilismo en las rutas y circuitos de la zona. A través del recuerdo de las primeras y posteriores jornadas de competiciones sobre asfalto del recordado autodromo de Cabo Negro, específicamente remontándose al año 1984 y a las emocionantes temporadas del Turismo Carretera que le siguieron, afloran nombres y figuras que hoy forman parte indeleble de la historia tuerca patagónica.

En aquellos años de alta competencia, las tribunas y los sectores aledaños a los circuitos vivían con fervor cada fin de semana de carreras. Reviviendo aquellas memorias en el sector clásico de la pista, es posible vislumbrar el paso de reconocidos referentes de la época circulando por la zona de la curva posterior a los boxes, un tramo técnico y desafiante que ponía a prueba la pericia de las tripulaciones.

Entre las figuras que inmortalizaron aquellos circuitos destacan Alejandro Rancho Pérez con C hevrolet motor 305, y Tincho Gómez, este último a bordo de su imponente y recordado Corvette, una máquina que robaba las miradas del público y que calzaba un motor chevrolet 305. La grilla de competidores se completaba con la presencia de destacados pilotos como Nestor Javier Barría con el recordado proptotipo llmaado la Hiena y motor Ford 302. y, más atrás en el pelotón, el rugir característico de Juanito Dragosevic, quien también lo hacía con motorización Ford 302 formando parte de esa selecta cofradía de deportistas que marcaron época en los campeonatos post-asfalto.

Estas imágenes y relatos no solo evocan la velocidad y la adrenalina de aquellos años, sino que reafirman la profunda tradición tuerca de Magallanes, donde cada rincón de la pista guarda la huella imborrable de pioneros que construyeron la historia grande del automovilismo austral.