Emblemático piloto evalúa su retiro tras la destrucción total de su vehículo de competición por un incendio en plena ruta

Un grave siniestro mecánico marcó profundamente al deporte tuerca, luego de que el vehículo de competición del piloto Jacob Masle terminara completamente destruido tras incendiarse en plena ruta. El incidente se desencadenó de manera repentina al registrarse un golpe fuerte, seguido de un intenso olor a combustible y una baja abrupta en la presión. Tras detenerse, la tripulación constató que una rotura en el tren de inyección y en la cañería de combustible provocó la emergencia. A pesar de los esfuerzos desesperados por extinguir las llamas utilizando los extintores manuales exigidos por el reglamento, el fuego se propagó rápidamente sin dar tregua, reduciendo a cenizas una máquina que había sido armada con gran esfuerzo y que acompañaba al piloto desde hacía once años.

En el plano deportivo y de rendimiento, Jacob relató que la competencia ya venía cuesta arriba tras enfrentar una merma de potencia en alta velocidad que comenzó a manifestarse poco después de los primeros kilómetros del clasificatorio. Aunque el automóvil contaba con un motor potenciado con nuevos elementos de admisión y una optimización en los sistemas de frenos para buscar un estilo de manejo más agresivo tipo rally, esta falla obligó al equipo a regular el ritmo. Pese a no correr en la punta, el objetivo era mantenerse dentro del pelotón y conservar una posición expectante.

El piloto también reflexionó sobre la organización del evento binacional, valorando profundamente el esfuerzo coordinado entre las instituciones de Chile y Argentina para sacar adelante una carrera masiva y sin accidentes graves de consideración. No obstante, cuestionó ciertos aspectos reglamentarios, como la exigencia de realizar los trayectos de enlace con el casco puesto a pesar de tratarse de tramos con velocidad controlada y ruta cerrada, sugiriendo una actualización de criterios por parte de los comisarios deportivos.

Ante la magnitud de la pérdida material y el alto costo emocional que implica despedir a un compañero fiel de tantas temporadas con el cual alcanzó el hito más grande de su carrera al ganar el Gran Premio en 2023, Masle reconoció que ve sumamente difícil continuar compitiendo en las mismas condiciones. Aunque existen intenciones de amigos y cercanos por iniciar campañas de apoyo, el piloto deslizó que este duro episodio podría significar el cierre de un ciclo y un retiro más que digno de las pistas. Finalmente, aprovechó la instancia para agradecer el respaldo constante de su familia, de su equipo de trabajo y de quienes le han brindado la oportunidad de mantenerse activo en el automovilismo a lo largo de los años.

Ahora continuará encarando el campeonato nacional de Rally móvil en la categoría GT2i, donde viene muy bien con triunfos y adelanto que la próxima fecha del nacional será navegado por Gabriel Diaz quien lo ha navegado en el GPH.