El automovilismo magallánico guarda entre sus recuerdos más comentados el accidente protagonizado por los pilotos Antonio Bradasic y Gerónimo Ravena en el autódromo de Cabo Negro, en Punta Arenas.
El episodio ocurrió cuando el Ford Falcon de Bradasic, identificado con el número 505, tuvo un violento encuentro con el automóvil de Ravena, conocido en el ambiente tuerca como la “zapatilla”. El choque quedó registrado en fotografías que posteriormente fueron difundidas por La Prensa Austral, convirtiéndose en parte de la memoria histórica del automovilismo regional.
Bradasic había debutado con el Ford Falcon que anteriormente había pertenecido a José Muñiz. Registros publicados por aficionados al automovilismo de Punta Arenas recuerdan precisamente aquella jornada y señalan el accidente con Ravena como uno de los acontecimientos que marcaron sus primeros pasos en la competencia.
Más allá de la espectacularidad del choque, el episodio forma parte de una época en que el automovilismo constituía uno de los grandes espectáculos deportivos de Magallanes. Cabo Negro era escenario habitual de carreras que reunían a pilotos locales y a una entusiasta afición que seguía de cerca cada competencia.
Con el paso de los años, la imagen del Falcon de Bradasic y la “zapatilla” de Ravena enfrentándose en la pista quedó como un testimonio de aquella etapa del deporte motor regional. Para quienes vivieron el automovilismo de esos años, el recuerdo de ambos pilotos permanece ligado a la historia de las carreras en Cabo Negro.
Una fotografía, un accidente y dos nombres que quedaron inscritos en la memoria del automovilismo magallánico: Antonio Bradasic y Gerónimo Ravena.
fotografía retocada por: Gerardo Díaz W.

