El experimentado Constante Moreno Preto hizo un positivo balance tras su estreno al volante de un Volkswagen Up (modelo 2016, armado en Córdoba) en la reciente competencia del GPH. La apuesta por este vehículo de inyección busca sentar un precedente frente a los tradicionales modelos Ticos, los cuales, aunque nobles, enfrentan cada vez mayores dificultades para conseguir repuestos.
Rendimiento y detalles técnicos del vehículo
- Motorización: Bloque de 1.0 litros y 12 válvulas, el límite permitido por las dimensiones de la carrocería.
- Velocidades: Alcanzó picos de aproximadamente 162 km/h en la bajada de «los palitos» (salida de Sport Life) y un promedio en rectas normales de 153 a 154 km/h.
- Comportamiento en pista: Batti destacó que el auto es noble y muy llevadero, aunque detectó un detalle a corregir en la suspensión: cuando hay muchos saltos, la parte trasera tiende a levantarse y el vehículo se va de trompa.
- Anécdota: Durante la competencia sufrieron un susto importante cuando el auto se detuvo por completo en plena bajada de «los canelos» en quinta a fondo, aunque afortunadamente bastó con cortar y dar contacto nuevamente para que encendiera sin registrar daños mayores
- hace un balance sumamente positivo de la nueva modalidad del Gran Premio, quizás con un aporte en los enlaces en que la velovidad limite del tramo deberia ser un poco más rápida el resto dice todo muy, muy bien un garn trabajo d elas organizaciones.
A sus 76 años Moreno Preto y con una trayectoria que incluye triunfos históricos en distintas categorías y regiones de Argentina, confirmó que no piensa detenerse. Impulsado por bromas familiares como la comparación con Moreno Pretoy su inagotable pasión por el rally, ya planifica sus próximos desafíos: competirá con un Gol en Apitur y volverá a subirse al Volkswagen Up para disputar la próxima versióndel Karukina, donde buscará defender sus opciones por la copa Challenger.
«El rally es una pasión que a mí me ha llevado hasta aquí y que seguramente me va a dar más satisfacciones… el difícil es una droga que a uno la lleva para adelante, y a los 76 años todavía sigo tratando de competir.» sentencia Constante Moreno Preto.

