Max Verstappen descartó solicitar la asistencia de Liam Lawson durante la sesión de clasificación para el Gran Premio de Italia de Fórmula 1. El piloto de Red Bull Racing señaló que prefiere enfocar todos sus esfuerzos en hacer sus propias vueltas, restando importancia a una táctica coordinada en el circuito italiano.
Aunque el rebufo y la gestión de la energía adquieren un protagonismo especial en Monza —especialmente con los límites de recuperación definidos por la FIA en 5 megajulios para la clasificación y 7 para la carrera, lo que permite ahorrar batería al rodar cerca de otro monoplaza—, el neerlandés advirtió sobre los riesgos de forzar esta dinámica. Recordando el caos vivido en ediciones pasadas por la pelea de posiciones en la pista, el tetracampeón enfatizó que priorizará encontrar la ventana óptima para su monoplaza por encima de buscar beneficios tácticos conjuntos.
Consultado directamente sobre la posibilidad de que Lawson le otorgue ventaja en la Q3, Verstappen fue tajante: “Honestamente, no, yo realmente no pensé en eso”. Asimismo, concluyó que prefiere mantenerse al margen de esas decisiones dentro de la estructura de la escudería: “Yo nunca pido cosas al equipo y dejo eso para ellos en este tipo de situaciones. Creo que es lo mejor”.
