Con la mirada puesta en una nueva edición del Gran Premio de la Hermandad, el equipo ultima los últimos detalles técnicos tras dar por concluidas las sesiones de prueba en pista. Tras certificar el correcto funcionamiento mecánico y realizar el asentamiento de las pastillas de freno, el vehículo entra en la fase final de alineación y carga antes de poner rumbo hacia la largada en Porvenir.
Estrategia de carrera y reabastecimiento
El análisis del terreno y el consumo de combustible se perfilan como factores determinantes. Basándose en los datos obtenidos en el reciente Rally de Porvenir donde compitieron con tanque lleno para medir con precisión el rendimiento bajo condiciones reales, el equipo prevé que la ruta presentará sectores pesados y un ritmo más lento de lo proyectado por la mayoría.
Debido a que las estimaciones con piso seco dejan el margen de combustible al límite para cubrir la distancia hasta Don Lalo, la estructura evalúa establecer un punto adicional de reabastecimiento entre tramos. «Pensamos que va a ser una Hermandad que nos va a dar sorpresas; el piso estará pesado, por lo que el cálculo de combustible debe ser exacto. Si la ruta se pone pesada, no deberíamos arriesgar a llegar con lo justo», explicaron desde el equipo.
Navegación, preparación y factores externos
Para Gónzalez las complicaciones económicas actuales y los compromisos laborales influyeron en la preparación previa, reduciendo los días disponibles para el marcaje y la confección de la hoja de ruta. Sin embargo, la consolidación del binomio junto a su navegante Juanco ha permitido optimizar el trabajo mediante una metodología numerada que traslada las líneas y radios de giro del automovilismo de pista hacia el rally.
Respecto a las condiciones de la ruta, el equipo mantiene cautela sobre el estado del piso en los últimos 30 kilómetros, previendo que el deshielo transformará los tramos congelados en zonas de barro de alta dificultad. «En una carrera de 400 kilómetros hay que ser inteligentes. La diferencia real se marcará en los 200 kilómetros intermedios, donde habrá que mantener un ritmo firme sin cometer errores», señalaron.
El respaldo familiar como pilar técnico
El piloto destacó la evolución en los resultados a partir del desarrollo mecánico realizado íntegramente de manera local por su padre,Liro Gónzalez atribuyéndole el 80% del rendimiento del auto. La reestructuración del vehículo en Punta Arenas, sumada a la precisión en la hoja de ruta en gran trabajo de Juanjo Vásquez y la adaptación desde la pista hacia los caminos de tierra, consolidan las aspiraciones de la tripulación para completar ambas etapas y pelear en los puestos de vanguardia en Porvenir.
