El balance y los desafíos de Sebastián González tras el Gran Premio de la Hermandad: «La única forma de acortar distancia es seguir trabajando»

El joven piloto Sebastián Gónzalez Cuevas en «Bandera a Cuadros» tras la última edición del tradicional Gran Premio de la Hermandad compartió un detallado análisis de lo que dejó la competencia binacional, marcada por exigentes etapas, anécdotas mecánicas, errores propios y una positiva evaluación del formato de carrera por secciones.

Un arranque complicado y el fantasma de la temperatura

El fin de semana tuerca no comenzó de la manera ideal para González. Según relató, un error estratégico en el clasificatorio le costó valiosos segundos de partida.

«Yo tuve un error, salí bien, creo que lo hicimos muy rápido y en una de las cruces me pasé. Tomé la decisión de salir de la ciudad con ruedas lisas (…) y me pasé, estaba un poco suelto el reglaje. Ahí perdimos muchos segundos», reconoció el piloto.

Pese a largar desde atrás, la tripulación logró remontar terreno rápidamente en el primer prime, alcanzando y superando a rivales directos para ubicarse en los puestos de avanzada. Sin embargo, los problemas mecánicos no tardaron en aparecer rumbo a Cameron, cuando el motor comenzó a registrar temperaturas críticas.

Gracias al monitoreo constante, el manejo prudente y la ayuda providencial de un comercio que abrió fuera de horario en plena noche para proveer un repuesto, pudieron solucionar la falla: un termostato nuevo de origen brasileño que se había pegado. Con el recambio y una revisión exhaustiva junto a su padre y equipo, el auto recuperó su rendimiento óptimo para afrontar el tramo argentino.

Balance del formato por etapas y logística

Uno de los puntos más valorados por González fue la modalidad de competencia sectorizada, la cual considera sumamente positiva tanto en lo económico como en la seguridad de las tripulaciones.

Menor desgaste y mejor concentración: A diferencia de las tradicionales competencias de «bandera a bandera» donde los tiempos de incertidumbre se prolongan, el formato por etapas permite un reencuentro constante con la asistencia y la familia. Además, reduce el riesgo de despistes asociados al agotamiento mental.

Logística eficiente: Destacó que este sistema requiere de menor desplazamiento de personal de apoyo en ruta, optimizando los recursos económicos y aprovechando la tecnología actual, como el monitoreo satelital vía Starlink y la conectividad en los enlaces.

Asignatura pendiente: Hojas de ruta y costos

Mirando hacia el futuro, González fue autocrítico respecto a la preparación previa, señalando que la falta de recursos económicos limitó la cantidad de pasadas necesarias para confeccionar una hoja de ruta más competitiva frente a rivales con años de experiencia en la prueba.

«Quizás nos faltó este año hacer más hojas. Yo hago un mea culpa, siento que podemos más (…) Los chicos adelante llevan 8 años corriendo de la mano y se conocen el camino de memoria. La única forma de acortar esa distancia es seguir haciendo kilómetros», enfatizó.

Asimismo, apuntó a la necesidad de fortalecer los procesos de revisión técnica al término de la competencia, sugiriendo mayor rigurosidad, transparencia y profundidad en las mediciones para entregar total tranquilidad a todas las categorías.

Proyecciones y agradecimientos

Con la satisfacción de haber completado la prueba un logro que considera fundamental en una categoría tan competitiva, González ya fijó su vista en los próximos meses. El objetivo inmediato es realizar mejoras en la suspensión, adquirir repuestos y trabajar en el vehículo con tiempo suficiente para llegar de la mejor forma a los desafíos del próximo año, reiterando sus agradecimientos a su navegante Juanjo Vásquez y a todo el equipo que hizo posible un nuevo paso por los caminos de la Patagonia.