La emoción del motor regional entra en su recta final. Con la mirada fija en el gran cierre de temporada, el exitoso campeonato de rally organizado por el Club de Automovilismo Última Esperanza se prepara para vivir su última y decisiva fecha, la cual tendrá como escenario los exigentes y atractivos tramos de la comuna de Torres del Payne durante el próximo mes de octubre.
En lo alto de la categoría N1, el piloto natalino Matías «Maty» Barría Igor (al mando de su Ford Ka) vuelve a escribir su nombre en lo más alto al asegurar un nuevo título en casa, consolidando una brillante campaña que ratifica su supremacía al dominar con autoridad el ranking general.
El palmarés del piloto local confirma su jerarquía en las pistas: a sus dos títulos consecutivos logrados en el pasado en el recordado Toyota Paseo en el autódromo de Cabo Negro, se suma ahora la corona de la N1 a bordo del Ford Ka —vehículo que perteneciera a Bernardino «Nino» Miranda, colega de Bandera a Cuadros, quien también supo campeonar con esta misma máquina—.
Definición de pronóstico reservado por el subcampeonato
Si bien Barría ya aseguró la corona, la lucha por el segundo lugar del campeonato promete emociones al límite. La disputa se mantiene al rojo vivo, aunque matizada por la incertidumbre ante la posible baja de algunos animadores principales para la cita final, como es el caso de Sebastián González.
Una «butaca del miedo» al rojo vivo
Por su parte, el campeonato de navegantes vive un escenario completamente abierto y de pronóstico infartante de cara a la fecha de octubre. Entre cinco y seis copilotos matemáticamente podrían alcanzar la gloria y coronarse como los mejores de la temporada.
Las mayores opciones se concentran en:
- Sebastián Álvarez, actual navegante de Maty Barría y líder de la clasificación.
- Miguel Chávez, quien acompañó a Barría en la primera fecha del año.
- Juanjo Vásquez, navegante de Seba González (cuya presencia en la última cita genera dudas).
- Franco Bonicciolli, quien cumple las labores de lectura de ruta junto a Walter Schultz.
Todo está listo para que Torres del Payne sea el escenario de una final inolvidable, donde el rugir de los motores y la destreza de las duplas definirán a los últimos monarcas de un año tuerca que ha hecho vibrar a toda la Patagonia.
