El ganador de la versión 2026 del GPH Matías Villarroel, en Bandera a Cuadros, indica que reviso algunos puntos bajos en su desempeño y la autocrítica es de mejorar aquello con miras a la versión 2027, donde además tendrá la misión de ir a buscar la copa challenger en la categoría “D”. Destacando tanto los momentos críticos de la carrera como el alto nivel competitivo que marcó el desarrollo de las etapas.
Villarroel se refirió a la estrategia inicial adoptada en el clasificatorio, donde buscó evitar abrir ruta. Sin embargo, una diferencia mínima de apenas ocho milésimas frente a su rival directo, Nacho, determinó la posición de salida para el tramo sabatino.
En cuanto a los incidentes en ruta, el competidor reconoció haber cometido un error al no respetar la hoja de ruta durante el paso por territorio argentino, lo que provocó una salida del camino y para evitar el volcamiento del auto, debió realizar una maniobra de emergencia que le costó la rotura de tres dientes de la correa, obligándolo a circular cerca de 20 kilómetros a una velocidad de 125 km/h. Pese a las complicaciones mecánicas, que requirieron un arduo trabajo de reparación en parrillas, y rótulas por parte del equipo de asistencia, rescató el rendimiento general y la paridad con sus contendientes.
De igual forma, valoró el trabajo realizado junto a su navegante, Franco García destacando la disciplina y la sintonía en la butaca derecha para superar los momentos de máxima exigencia. Asimismo, resaltó el riguroso proceso de revisión técnica al que se sometió el automóvil al finalizar la prueba, calificándolo como una garantía de transparencia y juego limpio dentro de la categoría.
Finalmente, el piloto agradeció el respaldo incondicional de su familia, amigos, equipo mecánico y a la red de auspiciadores que hacen posible su participación, ratificando su compromiso de regresar el próximo año para dar pelea nuevamente en la ruta.

